Las obras de Antonio López
Torres son muy difíciles de reproducir, tanto por medios impresos como
audiovisuales.
Esto se debe, principalmente, a dos causas:
1: Su técnica pictórica.
2: Su tamaño.
En ocasiones, Antonio López Torres pintaba en tablillas que apenas
superaban el formato de una tarjeta postal, por lo que al ser ampliadas
generan efectos no deseables.